Consejo del mes

Los médicos del Centro Médico Agrupació nos informan y nos aconsejan.

Consejo del mes


Dr. David Miranda
  • Licenciado en Medicina
    por la UB.
  • Postgrado en Medicina Familiar
    y Comunitaria (MFyC)
    en la Mutua de Terrassa.
  • Máster en Gestión de Equipos y
    Servicios Sanitarios en
    Asistencia Primaria por la UB.

Consejo del mes

Febrero de 2017

La gripe

Como cada invierno, fiel a su cita anual, la gripe vuelve a visitarnos. Durante estas semanas las salas de urgencias y las consultas médicas se desbordan como consecuencia de la expansión epidémica de la gripe, una de las enfermedades más comunes, más extendidas, y más estudiadas que existen. Niños y mayores, hombres y mujeres, ricos y pobres… todo el mundo está expuesto a esa vieja enfermedad que representa todo un desafío para cualquier autoridad sanitaria. En el artículo de este mes trataremos de comprender en qué consiste y cómo podemos enfrentarnos a ella.


¿Qué es?

Conocida en algunos países como gripa, influenza o trancazo, la gripe es una enfermedad común respiratoria, infecciosa y aguda, que suele cursar también con síntomas generales (fiebre y dolor muscular). Es muy contagiosa y se propaga especialmente en invierno (aunque no siempre), afectando por lo tanto entre noviembre y febrero al hemisferio norte y entre junio y agosto al hemisferio sur. Constituye un importante problema de salud pública, ya que su incidencia alcanza al 5-15% de la población (a veces llega al 50%), y porque puede cursar con complicaciones graves. Es también un problema socioeconómico de primer nivel al precisar muchos recursos para su tratamiento y control, y por el gran número de bajas laborales que provoca.


¿Cuál es su causa?

Los virus que causan la gripe pertenecen a la familia Orthomyxoviridae. Los implicados son:
  1. Virus Influenza A (gripe A). Se encuentra en humanos y animales. Consta de varios subtipos (H1N1, H3N2, H1N5, etc.). Es el responsable de los cuadros severos y de las pandemias.
  2. Virus Influenza B (gripe B). Exclusivamente en humanos, un solo subtipo. Cuadros más leves.
  3. Virus Influenza C. Poco importante ya que provoca infecciones muy leves
Estos virus tienen la habilidad de presentar pequeñas modificaciones cada temporada, debido a ciertas mutaciones en sus genes (deriva antigénica o variación antigénica menor). Estas modificaciones, que afectan a algunas proteínas de su superficie, como la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N), propician que aquellos anticuerpos que nuestras defensas habían generado en infecciones previas no reconozcan a estos virus mutados, y que por lo tanto no puedan defendernos adecuadamente de una nueva infección. Sería como si esperásemos recibir la visita del mismo enemigo cada año, aprendiendo a protegernos de él, pero no pudiéramos reconocerlo al presentarse siempre con una cara distinta.







El virus de la gripe A (Influenzavirus A)
Se observa la disposición de los antígenos hemaglutinina (azul) y neuraminidasa (rojo) en su superficie.










Por si esto fuera poco, el virus de la gripe A sufre de vez en cuando modificaciones más importantes en sus genes, que le confieren no solo una nueva “cara” sino una nueva estructura. Estos cambios, llamados cambios antigénicos o variación antigénica mayor, desorientan completamente a nuestro sistema inmunitario. Se dan una vez cada 10-40 años y generan epidemias mucho más agresivas y extensas a nivel mundial, conocidas como pandemias. Algunos ejemplos son la gripe española de 1918 y la pandemia de gripe A (H1N1) de 2009.





Soldados estadounidenses afectados de la pandemia de gripe de 1918, mal llamada “gripe española” ya que fue en nuestro país donde más hablaban los periódicos de ella, al ser neutral en la I Guerra Mundial. Se calcula que mató a unas 50-100 millones de personas en todo el mundo.





¿Cómo se transmite?

Los virus pasan de un sujeto infectado a otro sano por vía aérea directa, con la tos y los estornudos, a través de gotitas exhaladas de partículas grandes, que requieren un contacto estrecho entre ambos. Suelen pasar de 1 a 4 días hasta que aparecen los síntomas (período de incubación), durante los cuales, el sujeto ya puede contagiar a otros.


¿Cómo se manifiesta?

Los síntomas son los mismos del resfriado o catarro común (congestión nasal, mucosidad, tos, dolor de garganta…), aunque a diferencia de éste, de forma típica se asocia malestar general, decaimiento, dolor de cabeza, fiebre y dolor muscular generalizado. Normalmente la enfermedad remite al cabo de una semana y el enfermo se recupera totalmente al cabo de pocos días. Sin embargo, en pacientes delicados (inmunodeprimidos, trasplantados, pacientes crónicos, ancianos, etc.) pueden presentarse complicaciones serias como una bronquitis, una neumonía o una encefalitis, que pueden suponer un riesgo vital considerable. Estas complicaciones a menudo están causadas por microbios oportunistas que aprovechan el estado de debilidad del sistema inmunitario para provocar una infección añadida.

¿Qué debemos hacer, y qué debemos evitar?

Los antibióticos no tienen utilidad para la gripe ya que no afectan a los virus. Aunque esa circunstancia limita mucho nuestros recursos para combatirla, podemos tratar de paliar los síntomas y confiar en nuestro sistema inmunitario. A continuación se exponen las recomendaciones más importantes.

PREVENCIÓN
  1. PREVENIR EL CONTAGIO. La primera medida es tratar de no coger el virus. Para ello debemos tratar de alejarnos de ambientes concurridos y con poca ventilación, y en el caso de no poder evitarlos, cubrirnos las vías respiratorias con una mascarilla. También debemos lavarnos las manos con agua y jabón.
  2. VACUNACIÓN. La vacuna antigripal es distinta cada temporada, ya que como hemos explicado el virus tiene una capacidad extraordinaria de mutar. Cada año los expertos internacionales se reúnen para decidir cuáles son los virus que tienen más probabilidades de provocar la infección en los meses siguientes, y en base a ello se generan y distribuyen las vacunas. Por eso conviene vacunarse una vez al año, antes de la llegada de la gripe estacional prevista. En nuestro entorno suele administrarse en el mes de octubre.
    1. Su uso está avalado por las principales autoridades sanitarias y agencias de salud pública del mundo (OMS, Ministerio de Sanidad, etc.), ya que se consiguen tasas del 50 al 80% de protección. La vacuna confiere inmunidad a partir de las 2 semanas tras su administración cuando el cuerpo ha tenido tiempo de generar defenses. Superado este periodo el efecto de la vacuna tiene una duración indefinida (siempre hablando del virus correspondiente a esa temporada).
    2. La vacuna antigripal ordinaria utilizada en nuestro medio es activa frente a 2 tipos de virus A y 1 tipo de virus B (trivalente), aunque existen otras tetravalentes.
    3. Aunque no es obligatoria para la población general, sí es recomendable para cualquier persona. Ahora bien, existen indicaciones específicas para ciertos segmentos poblacionales. Así, en España la vacuna debe ser administrada a:
      1. Personas de 65 años o más, en especial aquellos que viven en residencias.
      2. Personas con edad entre 6 y 65 años que son susceptibles de padecer complicaciones (enfermos cardiacos, respiratorios crónicos, trasplantados, oncológicos, etc.)
      3. Personas que pueden contagiar la gripe a individuos susceptibles de complicaciones (personal que trabaja en centros sanitarios, instituciones geriátricas, cuidadores o convivientes)
      4. Personas en contacto con aves con sospecha o confirmación de contagio por gripe aviar.
    4. No deben ser vacunados aquellos individuos que tengan alergia o hipersensibilidad al huevo, las que hayan padecido anteriormente reacciones alérgicas con vacunas antigripales, los menores de 6 meses y aquellos que tengan una enfermedad aguda que curse con fiebre.


MEDIDAS GENERALES
  1. REPOSO. La infección provoca un gasto muy importante de energía que nuestras defensas necesitan para multiplicarse y luchar contra los virus. Si no guardamos reposo, el cuerpo reparte la energía entre las actividades que realizamos y, por lo tanto, nuestras defensas no funcionan igual de bien. Por otro lado, estamos más débiles y, por tanto, nuestro rendimiento laboral o académico desciende. Además, no olvidemos que la gripe es muy contagiosa, así que mejor quedarse en casa y no ir extendiendo la epidemia.
  2. HIDRATACIÓN. Beber abundantes líquidos (agua, zumo, caldo e infusiones) es de vital importancia por varios motivos. Por un lado, cuando tenemos fiebre sudamos más y si no reponemos líquidos podemos marearnos, estar más débiles y encontrarnos aún peor por la deshidratación. Por otro lado, beber abundantemente ayuda a generar más orina, arrastrando más toxinas y protegiendo los riñones. Además ayuda a fluidificar las secreciones y mucosidad, favoreciendo su expulsión y una mejor respiración.
  3. EVITAR CONTAGIAR A OTROS. Aparte de quedarnos en casa los días que dure la infección, es importante seguir algunos consejos para evitar extender la epidemia. Debemos utilizar pañuelos desechables de papel (tipo clínex) para sonarnos la nariz, pero también para taparnos la boca y la nariz al toser o estornudar. También podemos lavarnos las manos con frecuencia sobre todo si nos tocamos la cara. Otro consejo interesante es ventilar la habitación donde duerme el enfermo para evitar que el virus permanezca en ella. Incluso podemos utilizar mascarillas desechables.
  4. EVITAR ALCOHOL Y TABACO. El alcohol interfiere en el metabolismo de los tratamientos y produce pérdida de calor. El tabaco, por su parte, comporta más inflamación a las vías aéreas. Por tanto, si es siempre recomendable no fumar ni beber, esto cobra aún más importancia cuando se tiene la gripe.


TRATAMIENTO MÉDICO.
  1. ANTITÉRMICOS. Nos ayudan a controlar la fiebre, el dolor y el malestar. El más recomendable es el paracetamol, a dosis de 650 mg o 1 g cada 8 horas. El ibuprofeno o la aspirina también son útiles, pero en pacientes con hipertensión, problemas de estómago o de riñón deben tomarse con precaución.
  2. ANTIHISTAMÍNICOS. Contribuyen a reducir la irritación de la mucosa nasal y orofaríngea, disminuyendo la secreción de moco. Su efecto secundario más importante es la somnolencia.
  3. ANTITUSÍGENOS. Para el tratamiento de la tos seca o irritativa son típicos la codeína, el dextrometorfano y la cloperastina. Pueden provocar estreñimiento y no deben darse si la tos es productiva (con expectoración).
  4. ANTICONGESTIVOS. La fenilefrina y pseudoefedrina ayudan a reducir la congestión nasal. También los podemos encontrar en forma de spray nasal, aunque no se deben utilizar más días de los necesarios.
  5. PREPARADOS ANTIGRIPALES. Son productos de venta en farmacias sin receta médica que acostumbran a combinar estos grupos de fármacos que acabamos de explicar, tratando de minimizar los síntomas de los procesos gripales. Además suelen acompañarse de vitamina C y tener un gusto agradable. Son muy populares ya que se suelen anunciar en la televisión.
  6. ANTIVÍRICOS. Sólo se administra tratamiento antivírico [oseltamivir (Tamiflu®), zanamivir (Relenza®), amantadina] en algunos casos, cuando se prevé que la enfermedad pueda complicarse, y siempre en las primeras 48 h del cuadro.


Para saber más

  1. Web informativa del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del gobierno de España sobre la gripe.
    http://www.msc.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/gripe/gripe.htm
  2. Web informativa de la Generalitat de Catalunya sobre la gripe.
    http://canalsalut.gencat.cat/ca/salut-a-z/g/grip/grip/
  3. Web informativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la gripe.
    http://www.who.int/topics/influenza/es/
  4. Información actualizada diariamente sobre el estado de la epidemia de gripe en España de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
    http://vgripe.isciii.es/gripe/inicio.do
  5. Información general sobre la gripe de la Clínica Universitaria de Navarra.
    http://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/gripe
  6. Información (.pdf) sobre la vacuna de la gripe del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España.
    https://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/vacunaciones/docs/Recomendaciones_vacunacion_gripe.pdf
  7. Información (en inglés) sobre la vacuna de la gripe de la OMS.
    http://www.who.int/influenza/vaccines/en/
  8. Eficacia de la vacuna antigripal de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
    https://espanol.cdc.gov/enes/flu/about/qa/vaccineeffect.htm?mobile=nocontent
  9. Estudio (en inglés) sobre el impacto de la campaña de vacunación antigripal en EEUU en 2015-2016.
    https://www.cdc.gov/flu/spotlights/flu-vaccine-protected-millions.htm
  10. Página de la Asociación Española de Pediatría (AEP) sobre la vacuna de la gripe en España.
    http://vacunasaep.org/familias/vacunas-una-a-una/vacuna-gripe
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